Si bien nuestros dientes son normalmente muy fuertes, pueden romperse por varias razones.
Las razones pueden incluir caries, trauma/lesión, rechinar los dientes o una fractura por estrés.
A veces, nuestra mandíbula puede ser más fuerte que nuestros dientes y los dientes pueden fracturarse cuando mordemos mucho la comida.
Podemos proteger nuestros dientes en algunas circunstancias; por ejemplo, puede ser recomendable usar un protector bucal durante la práctica de deportes.
El cuidado adecuado de los dientes y las visitas periódicas al dentista ayudarán a mantener sus dientes en buen estado.
Si un diente se rompe, puede volverse doloroso si el nervio está expuesto y el área puede volverse sensible.
Si esto sucede, enjuague su boca con agua tibia para limpiar el área y aplique una compresa fría para reducir la hinchazón. Entonces llame a su dentista inmediatamente.
El tratamiento dependerá de dónde se haya fracturado el diente, qué tan cerca esté del nervio y el estado general del diente.
Un diente fisurado puede repararse con aleación de plata, oro, porcelana o plástico. O puede requerir una corona, un revestimiento o una unión, que aplica porcelana o esmalte al diente fracturado.
Si se pone en contacto con su dentista rápidamente, podrá tomar las medidas más adecuadas para preservar el diente tanto como sea posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario